Te vi en un bus (I)

domingo 4 de octubre de 2009




Esta otra historia también estará escrita en tiempo real. Nadie sabe lo que pasará. Ni yo sé qué es lo que seguirá. Así que lo contaré según ocurra esta historia. Bon apetit.

Hoy, como de costumbre, me subí al bus de la Universidad cerca a mi casa, en dirección (obviamente) de la universidad. Lo usual esta semana era encontrar asiento —por llamaro de alguna forma— en la parte posterior. Casualidades de la vida, hoy no encontré "asiento"; así que tuve que ir parado.

Para aclara un poco el panorama: la universidad queda, en horas punta, a una hora y media de mi casa. Durante todo ese trayecto, el bus anda repleto. Y bueno, obviamente es ocasión propicia para roces "sin querer", aunque procuro evitarlos (Sí, en serio).

Estaba a mitad de camino cuando sentí que algo rozaba mi mano. Era la mano de una chica. Como suelo sacar conclusiones apresuradas y equivocarme, decidí no hacerlo esta ve. Total, pudo haber sido una casualidad, el movimiento del bus, quién sabe... pero no. La sentí de nuevo. Así que decidí seguirle el juego. La tocaba por veces, como quien disimula el acercamiento con el movimiento del bus. Ella hacía lo mismo. No parecía ser casualidad: Una chica que no tiene nada que ver hubiera retirado su mano, se hubiera movido... pero ella seguía rozando su mano con la mía. Poco a poco iba colocando mi mano encima de la suya, hasta que logré agarrarla completamente. No duró mucho, la retiré por temor a que alguien me vea o a que ella se asustara. Me tuve que mover para hacer espacio, y me acerqué a ella. El roce corporal fue inevitable. Me puse detrás de ella y estuve así por un buen tiempo. No se incomodó, es más; parecía acomodarse un poco. Y, al final, y como para demostrar que eso no era solo una impresión mía, vi cómo ella acercaba su mano a la mía, y la regresaba a su lugar. Eso ocurrió como cinco o seis veces, seguidas. Al final, ninguno emitió palabra alguna.

Usualmente, el bus entra a la misma universidad y nos deja en nuestras respectivas facultades. Hoy se detuvo afuera, en el otro extremo de la unioversidad. Tenía que caminar por 15 minutos, quizás más. menos mal que no tenía clases.

Apenas había avanzado un poco cuando la volví a ver. Estaba con dos de sus amigos. Me uní a ellos y comenzamos a charlar entre los cuatro. Fuimos en dirección al Comedor Universitario, como quien va a tomar desayuno. No encontramos nada. Entramos a la Facultad de Ciencias Matemáticas, donde estudia uno de ellos, y que está al costado del Comedor. Estuvimos conversando hasta las 9:30, tiempo suficiente para saber sus datos básicos: Nombre: El de una flor. Edad: A punto de cumplir 17. Estudia en: El tercer piso de donde estudio yo, eso es suficiente. Antes de terminar, pedí los correos de los tres. Obviamente, el que me interesaba era el de ella.

Sus amigos se fueron a clases, y tocaba caminar hacia la facultad. Así que caminamos juntos. Tuve media hora más para hablar con ella, tenía clases a las 10. Esa media hora fue suficiente para saber que era "la indicada": Aparte de ser bonita, era intelectual y teníamos los mismos gustos en tópicos y música. En esas dos horas no mencionamos en lo absoluto lo que sucedió "allá arriba".

¿Si podré algo con ella? Ni idea, pero es lo más cerca que tuve en la vida. ¿Si me ilusiono rápido? Eso sería darle la contra a Berenice [risas].

Escrito el 01 de Octubre de 2009

. Llegada espontánea al supuesto paraíso... y la caída a un abismo... (2da Parte)

Aquel día la habiamos pasado conversando bastante previamente a la película, ella estaba con unos lentes oscuros, jugueteaba con ellos, por un momento cuando me miró, la vi tan bella, me di cuenta... me estaba enamorando...

...La segunda película que vimos juntos estuvo mejor que la primera, fue de terror, Viernes 13 una versión producida por Michael Bay si no me falla la memoria, aunque no daba tanto miedo en realidad, solo era que a ella le encanta ver sangre, a mi no mucho, pero bueno si habia visto C.S.I. tantas veces, en sus 3 versiones, medio que le habia agarrado cierto gusto tambien a la sangre.

Salimos del cine, empezamos a caminar, conversando, haciendo algo de tiempo, esa vez la acompañe hasta el trabajo de su mamá que queda cerca al lugar donde salimos las primeras veces, seguiamos conversando de algunas cosas triviales, a veces algunas intimidades menores, antes de llegar al trabajo de su madre, una esquina antes, me dijo que mejor la acompañara hasta ahi nomas, porque talvez su progenitora entenderia las cosas de otra manera, aunque lo dijo medio sonriendo, nos despedimos, me sentia ilusionado... pero aun me parecia que era muy pronto...

Mensajes por celular de manera seguida, algunas veces cuando estaba en la oscuridad de mi casa, se podria decir meditando despues de un día de trabajo, de repente ella o yo, empezabamos a tener una conversa por asi decirlo, algunos diran que talvez no era para tanto, pero hubieron detalles que hicieron en cierta manera hacernos algo adictos a los mensajes por celular, hasta competiamos por ver a quien se le acababa el saldo primero, pero igual seguia pensando... que capaz me estaba equivocando...

Pasó algo de tiempo, y asi quedamos para ver una película que me habian recomendado mis alumnos "La Profecía del No Nacido", cuando le comente a ella, simplemente acepto en la fecha que quedamos, pero ya no en el lugar de las dos salidas anteriores, ahora era mas cerca de mi casa (después de mudarme obviamente), el cine se podria decir es mas ficho que el anterior, entonces empezamos a gastar un poco mas, pero sentiamos que la pasabamos mejor, conversando en el patio de comidas antes de la función, como siempre riendonos, bromeando, contando algunas cosas serias. La película nos pareció bastante buena, creo yo, porque tenia una buena trama y no solo horror y sangre al azar, no abusaba de los efectos y el contenido psicológico estaba presente, hasta empezaba a dudar que se tratara de una producción norteamericana. Luego de la película la embarqué en su coaster, le mande un sms casi una hora despues, deseandole buenas noches, entonces al rato me hizo una timbrada misia, generalmente no lo hacia, si no tenia saldo no contestaba siquiera con ese tipo de timbrada, digamos que me hizo sonreir, ese día la ilusión parecia ir creciendo, estaba empezando a creer (que simple soy...) que era especial para ella.

Los mensajes, los piropos por messenger, planes de salidas (muchas veces truncadas por las responsabilidades de ella o mias, aunque empiezo a dudar a veces de ella...), algunas canciones dedicadas, promesas que queria cumplir por sobre todo, ella sonreia, parecia entenderme, aun no sabia como iba a ser si le decia lo que sentia... aun estaba con miedo del rechazo, talvez era alguna especie de falsa ilusión, me habia pasado antes... habia sido usado antes...

En cierta manera sentia que talvez la paranoia era demasiado, talvez me estaba volviendo mas quejumbroso conmigo mismo, desconfiado (creo que a veces soy muy credulo), de vez en cuando empece a llamarla, muy de vez en cuando... no queria parecer que estaba demasiado pendiente... tampoco queria parecer acosador, todo parecia ir bien, hasta a veces salia con algunas amigas, y terminaba hablando de ella en vez de contar mi rutina diaria o alguna otra trivialidad de mi vida.

En las noches me ponia a pensar en ella, no tenia ningun pensamiento libidinoso (seamos sinceros, siempre hay algunas chicas que nos atraen y las alucinamos...), entonces empezaba solo a pensar en un mundo a futuro, lleno de felicidad, donde todo lo demas podia irse al carajo, con tal que ella este a mi lado, pensamientos al parecer demasiado idealistas, asi soy, tan idealista que las desilusiones son algo jodidas, pero ahi estan, siempre presentes...

Entre varias citas truncadas, promesas pendientes, quedamos en volver a salir, estaba medio corto de capital, pero me confie creo yo, pero tambien... fue una de las veces que sentí que la pasé mejor...

Continuara...

Llegada espontánea al supuesto paraíso... y la caída a un abismo...

miércoles 30 de septiembre de 2009


Es tan reciente, y recuerdo todo en casi cada detalle, andaba como siempre en mis cosas medio frikis... reuniones otakus y esas cosas, se acercaba un gran evento, hubo mucho revuelo, yo ni pensaba que todo aquello me llevaria a conocerla...

La primera vez que la ví, no fue un encuentro de aquellos de ensueño, fue mas bien algo fugaz, casi ni hablamos aquella vez, en realidad creo que ni cruzamos miradas, pasó algún tiempo... hubo una reunión, ahi llegamos a conversar un poco mas, luego nos perdimos varios cada uno por su camino, tan solo recuerdo que aquella vez, ella se fué temprano, no encontraba a nadie del grupo, en eso me encontró, no le entendí lo que decia, solo recuerdo que se acercó se despidió de mi, y recién me habia dado cuenta que ya se estaba yendo, simplemente me quedé en el evento hasta el final, hasta ahí no parecia nada, tan solo nada...

Nos encontrabamos o coincidiamos en algunas reuniones, conversabamos un poco, asi de la nada empezamos a conversar un poco mas por messenger, compartiamos algunas bromas, y aun parecia que solo era otro contacto más, en el mundo otakillo... pero entonces...

Comentabamos un día sobre las reunas, y que no bajabamos mucho al lugar de siempre, ella me habia comentado de una reuna para ir al cine en mancha, recuerdo que como era fin de semana, le dije que era muy caro, que mejor era ir un día de semana, y sin querer le dije:
- Habla ¿vamos el martes?
- Mmmm, el próximo martes mejor, porque no creo que pueda salir esta semana.
- Ok, entonces el próximo martes.
- Chevere.
- ¿Me parece o hemos quedado para salir? xD
- No sé, yo solo te he dicho que sí... xD

Aquel martes, ella llegó a los 10 minutos de la hora pactada, nos saludamos como siempre, empezamos a conversar, nos dimos cuenta que si seguiamos haciendo hora, talvez nos quedariamos hasta muy tarde en el cine, y ella no podía tampoco quedarse hasta mas alla de las nueve de la noche, no sabiamos que película ver, me dijo que le gustaban las de terror, vimos una que era supestamente de suspenso con terror, cada uno pagó su entrada (eso me sorprendió, otras veces sacaba la billetera, y pagaba nomas, porque decir "vamos al cine" a algunas chicas, es decir "te invito y pago todo" o algo así lo interpretan), también pagamos a medias la canchita y las gaseosas, no recuerdo bien la película, solo recuerdo que tenia escenas algo subidas de tono, ella medio que se palteaba y se reia, yo simplemente bromeaba (sin malicia porsiaca), a pesar de no ser la película que ella esperaba, la pasamos bien, nos reimos, rajamos de lo mala que nos pareció... y cuando la acompañaba a que fuera al trabajo de su mamá, me encontré con un amigo, ese día celebraba su cumpleaños, me había olvidado... pero cuando pasó y me saludó, simplemente me vió acompañado, sonrió, me comentó algo en voz alta y se fué, mientras tanto ella no se habia palteado, simplemente me sonreia, luego nos despedimos y se fué, tomé mi coaster a casa, y me quedé pensando en el camino, parecia que nacia una nueva ilusión, pero no quise emocionarme mucho, simplemente pensé en lo bien que lo habia pasado...

Pasaban los días, conversabamos por messenger, mandandonos mensajes de texto, hasta jugabamos a ver a quien se le acababa el saldo mas rápido (solo me ganó dos veces), eso me estaba en cierta manera haciendo pensar algunas cosas, pero pensaba en que no era momento de pensar en algo demasiado incierto aun... tan solo recuerdo que un buen día, le dije que la había pasado muy bien en la primera salida al cine, ella me dijo que también la habia pasado bien, entonces le dije para salir de nuevo, ella me dijo que sí, quedamos otra vez un martes...

Ese martes, llegue como siempre temprano, talvez quince minutos antes de la hora, estuve esperando mientras checkeaba algunas novedades en las tiendas del centro comercial, los nuevos animes, los nuevos muñequitos que los coleccionistas buscaban y en los que invertian pequeñas fortunas, me di cuenta que ya se estaba tardando, le timbré... me salia no disponible... intente varias veces, pensé que era mi celular... lo apagué, lo prendí... nada... no disponible... tenia un mal presentimiento... me daba vueltas por ahi, saludé a un par de conocidos, siguieron su camino y yo seguia intranquilo... ya habia pasado mas de una hora... estaba de espaldas... y entonces...

Era ella, me estaba dando toquecitos en la espalda con su dedo, me volteé, ella estaba como agitada, en ese momento me dijo:
- Sorry!!! Por un momento creí que ya no te encontraria...
- ¿Qué te pasó?
- Me robaron el celular y...
- ¿Estas bien¿ ¿Te hicieron algo...?
- No, no, me lo sacaron de la bolsa, no me di cuenta...
- Menos mal...
- Y despues de eso quedé con mi papá para comprar otro celular, me quiere sacar un postpago.
- Entonces ¿ya no tendras el mismo número?
- Aja, pero apenas me den el celular, te paso mi nuevo número...
- Bueno... ¿Aun vamos al cine?
- Sí, sí, pucha yo creí que no me esperarias...
- Bueno, pensé en muchas cosas, y bueno ya estaba pensando que algo te habia pasado...

Ella sonreia, se le habia pasado la agitación, me pareció que su sonrisa me animaba tanto, mis preocupaciones y paranoias desaparecian en ese momento, sentí que algo nacia dentro de mi corazón... pero aun me decia: "Es muy pronto, para pensarlo..."


Continuara...

Intro a una historia (en Tweets)

viernes 25 de septiembre de 2009

Cuando recuerdo todo aquello que va quedando en el pasado, ser un paño de lágrimas, algunas veces tan solo asentir, creer que era especial, pero de un momento a otro me salia con que "oye volví con él" y yo "ahh que bien", y decidí alejarme, aunque siempre me llama...

De vez en cuando me mensajea, quiere que vaya a la universidad a recogerla, pero sé que cuando dice eso, es para contarme sus penas,
se ha dado cuenta que no me aprovecho como otros, cuando una chica esta sensible, que soy considerado, y no alguien que busca
pasar un buen rato, aprovechando la situación, luego un cigarrillo y nos vemos en tu próxima decepción...

En un primer momento estas líneas solo eran tweets, pero creo que pueden dar inicio a una historia ¿Qué opinan? ¿Me animó a contarla con mas detalles?

Saludos...

Las mujeres lo saben todo

domingo 20 de septiembre de 2009

Acabo de leer un interesante post de Renato Cisneros. Debo admitir que, antes de leerlo, tenía una no muy buena impresión sobre él, como seguro la tenían mis dos coautores, y Said aún la tiene... (Vamos todos, repitamos después de mí: No debemos dejarnos influenciar por opiniones ajenas).

El posy me lo encontré en un periódico mural de la Facultad de Letras de la UNMSM. Y me impresionó. Habla sobre que las mujeres tienen siempre el control de toda situación. Léalo aquí.

Antes de que prosiga leyendo esto, le ruego leer el post antes mencionado. No siga leyendo este mientras no lea el otro.

El punto es que me impresionó de veras, y me dejó pensando. Y tiene razón: Las mujeres son muy conscientes de lo que el hombre hace, en todo momento. Y nos usan pensando que nosotros somos los que tenemos el control de la situación. (¿Alguien dijo Matrix?)

Bueno, también es muy cierto que ellas se recuperan rápido después de una ruptura. Y que no son tan "sentimentales" como nosotros. Eso es lo que ellas quieren hacernos creer. ¿O acaso vieron alguna vez a una mujer llorando y tratando de ahogar sus penas en un bar, hablando con un camarada o el camarero? ¿Quiénes lloran diciendo "ella no me merecía" con un vaso de licor al costado? ¿Quiénes son los únicos pobres idiotas que hacen eso?. La respuesta es obvia.

Y ya, mira; si aún te crees el gilerito que puede con todas... ¿Viste algún blog sobre amores y dessamores —y sobre todo de estos últimos— escrito por una mujer?

"El inicio y el fin de una de mis ilusiones"

lunes 14 de septiembre de 2009


Aquellos días la miraba desde lejos, luego poco a poco me fui acercando, estando ya cerca a ella, me sentí un niño, y ella me hizo sentir así, me lo dijo y yo aun era un niño talvez, pero entonces, tan solo decidí dejar de ser niño de un día para otro, antes me preguntaba ¿Por qué la gente fuma si le hace mal? Y talvez esa vez respondí con una de las posibles excusas o respuestas a esta interrogante, simplemente para parecer mayor, aun no me animaba a llegar a eso, primero simplemente empecé a matar al niño dentro de mí, deje de disfrutar la pureza de pensar como niño y tan solo busque saber mas del mundo supuestamente mayor, la miraba a ella creía que era lo máximo en mi vida, hasta evite irme de casa y soportar lo que pasara con tal de seguir estando cerca a ella.

Paso el tiempo y estuve mas cerca de ella, supuestamente ella me decía todo y yo le decía todo, le confié tantas cosas, no las traicionó nunca eso si, éramos algo unidos, siempre quedaba esa sensación de querer decir mas que "hasta luego", "cuídate", "nos vemos", parecía que alguna vez debería decir algo mas antes de dejarla ahí e irme a tratar de seguir pareciendo mayor, poco a poco me volví un ser algo solitario, no lo noté hasta que un día veía a mis amigos de clase en un lado y yo en otro, simplemente mirando hacia la casa de ella, todo era ella en aquel tiempo, luego hablando y hablando con ella, llegaron días que ella me hablaba de los que andaban con ella, yo sonreía por fuera y por dentro maldecía a esos seres, una vez un supuesto mejor amigo que me escuchaba hablar de ella, decidió talvez no sé apuñalarme por la espalda al pedirle ser su pareja, y el aunque por poco era menor que yo, y ella que decía que no andaría con menores que ella, yo CREI que podría ser el único, pero no, y yo otra vez intentando parecer mayor, solo podía escucharlo a el hablando de lo bien que besaba ella y yo pensando que había sido un idiota por no mandarme de una vez por todas desde hace tiempo.

Ella entendió que él no la quería de verdad, yo simplemente me alejé un poco de ella, aprendí lo que es el humo en la garganta y lo que es el alcohol a través de la misma, tan solo fue eso aquellos tiempos un poco de tabaco y de alcohol de vez en cuando, luego como quien no se da cuenta, de nuevo ella estaba ahí, cerca mío, y yo sintiéndome algo mas mayor según yo, empezamos de nuevo a conversar, empecé a sentirme bien de nuevo, hubo momentos de cierta tensión en los cuales de nuevo me contuve y no dije nada, simplemente la observaba o llegaba a sentirla un poco muy cerca mío y con eso estaba algo satisfecho, pero en el interior sabia que alguna vez debería animarme a algo.

La cabeza me daba vueltas y ya no podía soportar que ella no supiera lo que sentía, me sentía irreal y casi ni me aguantaba a mi mismo, como poder decirlo era algo que quería explotar, y como siempre creí que el escribir era lo mejor para mi, una carta decidí escribirle, la puse bajo su puerta y creí que ella la leería, paso un día y no la ví ese día, había llegado a su casa muy entrada la noche, al otro día llovió, el clima me hacia estornudar, mas aquel día decidí esperarla cerca a la reja del edificio donde los dos vivimos, la lluvia y el frío me hacían sentirme mas enfermo, pero decidí seguir esperando, llego ella me miró como siempre y me pregunto que hacia ahí sentado en medio de la lluvia, me di cuenta que ella aun no había leído mi carta, le respondí que solo estaba ahí pensando en muchas cosas, ella me sonrió y solo me dijo que estaba cansada que quería dormir que si no se quedaba mas tiempo a hablar, le desee buenas noches y me quede un rato mas en la lluvia, estaba como perdido en mi mente, luego el frío me devolvió a la realidad, y tan solo decidí seguir muriéndome de frío un poco mas que peor era morirse de amor que tan solo de frío.

Un día mas pasó, pero esta vez estábamos varios conversando, ella estaba también, de repente en un momento su mirada se clavo en mi y tan solo me dijo que la acompañara a otro lado que quería hablar conmigo a solas, por alguna razón en vez de emoción sentí miedo, pero ya estaba ahí y tan solo debía de seguirla y hablar, resultaba que la dichosa carta mía la había leído la hermana de ella, y para colmo no había llegado a las manos de ella, sino que la hermana perdió mi carta y le dio una versión cambiada de la misma, me dijo parte de mi carta que era verdad y la otra parte cambiada por la hermana que me hacia quedar algo mal ante ella, luego lo desmentí y le dije lo que sentía, por alguna razón sentí que no podía decirle "te amo", le dije que la quería mucho y que entendía si ella talvez no me quería igual, ella me dijo que me quería pero que aun no se sentía con la seguridad de darle alas a todo esto, me miro tiernamente y me dijo que le parecía lindo que yo hubiera cambiado mi forma de ser tan solo por ella, quería besarla, pero teníamos una especie de publico a lo lejos, me contuve ella me miraba y parecía no saber que mas decir o que mas hacer.

Habíamos quedado en seguir como siempre, tan amigos, pero no fue así, sentí que me evitaba y me parecía tan esquiva, empecé a perderme por ahí, entre tabaco y alcohol, paso un tiempo mas y ella tenia que irse por un tiempo, supuestamente para siempre pero algo me decía que seria solo un tiempo, solo pude abrazarla como algunas veces lo hice y despedirme, y así empecé a perderme en mi mente un buen tiempo.

Paso un tiempo algo considerable, ya no estaba tan destrozado como antes, de a pocos otra persona a lo lejos me había ido ayudando y consolando, luego volvió ella, ayude a su mudanza de regreso pero sabia que no seria lo mismo que antes, ahora solo la veo de vez en cuando, muy poco y a la vez los dos esquivos, y yo ya no tengo las mismas ganas de antes de frecuentarla, solo paso a ser una serie de recuerdos bonitos y otros agrios, y tan solo la recuerdo y aunque no esta lejos físicamente, pienso que la forma de ser de ella cuando me enamore no volverá o anda lejos, porque ya no es la misma y yo tan solo se que cambie de nuevo también.


Escrito el
27-02-2005

De cómo saboteé mi cuento de hadas (parte I)

viernes 11 de septiembre de 2009


- ¿Cuántas veces has llorado por mí? - le pregunto mientras miro fijamente sus acaramelados ojos.
- Varias veces - responde. Pareciera que de repente se hiciera la oscuridad y el silencio... Claro que varias veces, más veces de las que quisiera aceptar, más veces de las que podría concebir.
- Júrame que nunca volverás a llorar por alguien como yo.

¿Como empezar a contar esta historia?, realmente ha sido una largo viaje desde una lejana mañana cuando cursaba sexto año de primaria y te conocí, hasta una triste tarde de mis días universitarios en que te digo adiós. Ha sido un camino accidentado, estancado por largos periodos de silencio, matizado por cortos periodos de felicidad inconmensurable y remolinos de pasión; pero como dice el autor: "el vendaval y el amor juntos no van".

Bueno, a L la conocí por un concurso de La Curacao de Huánuco, consistía en sacar la mayor cantidad de puntos con el software que venía de regalo con los libros de la editorial Santillana, bastante famosos por esa época. Ya había ganado ese concurso el año pasado; así que la directora de mi escuela no dudó... en preguntar quien había ganado el año pasado (ni me conocía), cuando mi temblorosa mano se elevo en el aire esa señora solo atinó a decir: "Ah, ya; eras tú", luego se fue.

Cuando volvió a buscarme, me dijo que si bien había cierta confianza conmigo era mejor ir a lo seguro. También me dijo que había una chica realmente brillante en la otra sección que podía hacer una buena cantidad de puntos en un tiempo realmente corto, yo (que había estado teniendo problemas para lograr una cantidad decente de puntos) estaba seguro que la chica iría, en cualquier caso estaba aterrado en presencia de esa mujer con pinta de pocos amigos (y sin embargo recuerdo que la directora desde cuarto año se embarazó 1 vez por año hasta que empecé la secundaria, sus tres hijos ya están bastante desarrollados).

Mandó llamar a la chica. Cuando llegó me saludó por mi nombre y dio señas de conocerme. Yo, por mi parte, nunca la había visto (como diría mi compadre Juaneco: "ni en pelea de cuyes"). Era relativamente alta, tomando en cuenta que yo siempre he destacado por ser alto más alto que la media; morena y con los cabellos alborotados; no me generó ninguna sensación en el momento. La directora nos dijo que era posible que solo participara uno y que era mejor ver quien estaba más preparado. Acto seguido nos llevo a una de las novísimas cabinas de internet de Huánuco, de aquellas con conexión por teléfono y módem ruidoso espécimen ahora extinto. Metió el CD que tenía el bendito jueguito y nos preguntó quien iba a empezar. Atiné a decirle que era mejor que empiecen las damas.

Yo estaba atento a todo lo que hacía puesto que era consciente que ella estaba mejor preparada, asi que memorice todos y cada uno de sus movimientos. Cuando llegó mi turno, aproveche la ventaja que constituía tener dedos ágiles en el teclado fruto de mis horas jugando al veterano Prince of Persia y al Doom. Copié todo lo que recordaba había hecho L y ¡oh sorpresa!, le había ganado. L volvió conmigo a la escuela, la notaba decaída y era normal teniendo en cuenta que era posible que ya no participara en ese concurso que le hacía tanta ilusión. Como no toleraba (ni aún tolero) ver a una femina triste trate de animarla y salida de no sé donde salió una frase que hasta hoy me persigue.

"Ya, no te preocupes ganaré el dichoso concurso por ti"

Y vaya que lo hice...

Lo que pasó después, hasta nuestras historias en la secundaria en otro post.

(Editado por don Talibán para beneplácito de su majestad la RAE)